Análisis y propuestas para San Juan y el país
lunes, 19 de noviembre de 2012
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Con la Democracia se come, se cura y se educa
Nota publicada en Sintoma Social Revista Digital: www.sintomasocial.com.ar
| Notas y Entrevistas |
| Lunes, 05 de Noviembre de 2012 09:10 |
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Nota de Opinión
Por Diego M. Flores Burgos
Estamos
a pocos días de la realización del 8N: la anunciada convocatoria
popular. En ella convergerán muchos argentinos movilizados por motivos
distintos: algunos contra la corrupción, lo que es muy loable y
comparto; otros contra las medidas económicas del gobierno nacional y
otros simplemente pidiendo la salida de la presidenta y del gobierno
electo el año pasado. La similitud con la primavera árabe y los
indignados del primer mundo motiva a muchos conciudadanos a participar
de esta marcha.
Pero claro, ni esta situación en la Argentina es
parecida a la primavera Árabe ni esta es en su generalidad una
movilización contra el autoritarismo ni la injusticia. El proceso
iniciado en Túnez fue bastante similar al de Egipto, un pueblo que se
rebela ante la opresión del imperialismo y las élites locales. Distinto
al caso en Libia, cuyo gobierno si bien no era democrático en el sentido
de alternancia de poder político, lo era en cuanto el pueblo gozaba de
calidad de vida y oportunidades en el que era el país más justo y con
mayores oportunidades de África. Lo de Siria es más complejo
socialmente, pero al igual que en Libia y El Líbano, se buscan cabeceras
de playa para someter al mundo islámico, terminando finalmente con
Irán. Los indignados occidentales, en cambio, reclaman por la evidente y
progresiva desigualdad social en los países del primer mundo frente al
sistema financiero.
Los
errores del gobierno kirchnerista deben ser bien marcados. Pero,
¿cuáles son los errores? En política los errores son raros. Lo que
sucede es que se consideran errores posturas de intereses contrapuestos.
Por eso suele decirse que es un error la limitación de compra de
dólares, cuando en realidad es una política de protección
macroeconómica. Otro “error” es la división social y el clima de
violencia que genera el kirchnerismo, cuando en realidad es la
confrontación con grupos de poder como el agroexportador (que guía las
políticas desde 1880), la Iglesia
y los medios de comunicación (monopólicos) que indica la presencia de
una ideología social y libertaria que define lo que está dentro del
pueblo y las mayorías y lo que no lo es (concepción) y que para lograr
esta ideología es necesario confrontar y superar estas estructuras que
han actuado libremente (¿impunemente?) desde 1810 o talvez también,
desde 1492 (acción), manifestadas en cada golpe de estado argentino y
latinoamericano.
Por
eso el tema “errores” es subjetivo: depende del sector de interés que
lo mire. Personalmente considero que los errores del kirchnerismo
devienen de su falta de reacción y radicalización de algunas medidas. El
8N sería muy valioso si se promoviera que el gobierno nacional fuera
más allá para combatir la injusticia, la corrupción, la desigualdad
social, la pobreza, la dependencia económica, la inflación y la
inseguridad. Pero para ello hay que tomar medidas estructurales y de
larga data tales como la reforma agraria, la intervención estatal en las
empresas generadoras de precios, la planificación estratégica de
nuestros recursos naturales, la reforma constitucional para democratizar
instituciones estatales como el poder judicial, reforma impositiva que
discrimine entre pequeños y medianos productores y empresarios y las
grandes firmas nacionales y transnacionales, modificación de la ley de
inversiones mineras, etc. En suma, políticas que tiendan hacia un
capitalismo de Estado.
Uno
de los incomprendidos de nuestro tiempo fue Raúl Ricardo Alfonsín. El
pueblo no comprendió que si al gobierno radical le iba mal, al pueblo
también le iba mal. No fue comprendido cuando criticó la política,
idéntica a la actual, del grupo Clarín. No fue entendido cuando dijo la
frase que titula esta nota. Porque sólo un gobierno que más allá de los
votos (democracia formal) gobierna para brindar salud, educación,
calidad de vida y justicia, en suma igualdad de oportunidades, se ejerce
y consolida la democracia: gobierno del pueblo, por el pueblo y para
(los intereses) (d)el pueblo.
Necesitamos
más participación, más deporte y más psicólogos. De esta manera el
ciudadano común en vez de ir a una marcha para hacer catarsis tratando
de derrocar a un gobierno, iría a apoyarlo y a exigirle que no se atreva
a bajar las banderas de liberación nacional y de igualdad de
oportunidades que propugna.
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miércoles, 10 de octubre de 2012
Análisis e impresiones del acto de lanzamiento de la Corriente Nacional de la Militancia San Juan
Nota publicada en Sintoma Social Revista Digital: www.sintomasocial.com.ar
| Notas y Entrevistas |
| Martes, 09 de Octubre de 2012 00:00 |
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Por Diego M. Flores Burgos*
El
principal hecho político de la semana anterior, y que seguramente dará
que hablar en la presente, es la realización del acto de lanzamiento de
la Corriente Nacional de la Militancia de San Juan, cuyo referente
provincial es el Senador Nacional Ruperto Godoy. La convocatoria de
diferentes organizaciones políticas y sociales en el acto dió pruebas de
la convocatoria a la conformación de nuevos espacios de participación
política en la provincia.
La
convocatoria fue muy importante: Organizaciones políticas nacionales,
provinciales y municipales, e incluso, personas que no tienen una
militancia activa en organizaciones políticas y sociales estuvieron
presentes en el acto. En
calidad de visitantes estuvieron las agrupaciones nacionales de Kolina,
la Cámpora y el Frente Transversal, el Partido para la Victoria, El
Encuentro por la Democracia y la Equidad (EDE), el Partido comunista de
San Juan, la Corriente Nacional y Popular 25 de Mayo (CNP 25), la
Juventud del Partido Justicialista, MARDAN, el Partido JUNTOS, el
Partido Popular Participativo, además de múltiples espacios de
participación departamentales. En
el escenario, con los principales funcionarios nacionales, Ruperto
Godoy, Daniel Filmus y Agustín Rossi, estuvieron los representantes del
PJ provincial, Sergio y Rubén Uñac, Daniel Tomas y Daniel Molina.
Pero
además ocurrió un primer hecho inédito en los actos políticos de la
provincia de San Juan en los últimos tiempos: junto con las principales
figuras políticas en el escenario, estaban varias decenas de referentes
provinciales y municipales, la mayoría de ellos desconocidos y de bajo
perfil, pero que en sus comunidades y espacios gozan de la más alta
legitimidad por su compromiso ético, político y social. Un
segundo hecho inédito fue la participación de militantes del Partido
Comunista de San Juan en el acto, que desde hacía un tiempo ya habían
comprometido su presencia a los dirigentes de la Corriente Nacional de
la Militancia San Juan y que jamás habían participado de una
convocatoria de este tipo.
Personalmente,
entiendo que estos dos hechos inéditos en la política sanjuanina
representan lo más importante que pudo mostrar el acto: una nueva conformación
política en la provincia que comparte en y con la Corriente Nacional de
la Militancia San juan la necesidad de la profundización de los cambios
iniciados por Néstor Kirchner en la Nación y por José Luis Gioja en la
provincia, tendientes hacia la liberación nacional y el bienestar de
todos los habitantes de la Argentina y Latinoamérica.
Lamentablemente
hay sectores de mundo político que no entienden que el trabajo
militante que quedó demostrado en el acto no responde a una búsqueda de
protagonismo, o a meras aspiraciones de cargos políticos. Esta
conformación aspira a generar los espacios (y a fortalecer los
existentes) de participación política de la provincia de San Juan.
Este proceso de fortalecimiento es bidireccional. Por un lado, responde a una necesidad de la conducción
del proyecto nacional popular y latinoamericano, encabezado por
Cristina Fernández. Y por otro lado, responde a la necesidad de
participación por parte de múltiples sectores políticos y comunitarios
que, ya sea por mezquindades localistas o por la escasa o nula intención
de referentes departamentales del Frente para la Victoria, no han
podido tener acceso a herramientas político institucionales que les
permitieran no solo crecer, sino atender las necesidades de la comunidad
desde la participación política popular.
La
Corriente Nacional de la Militancia San Juan es un brazo constructor al
servicio de la política nacional y provincial, ya que complementa la
labor política que sustenta la gestión del gobernador Gioja más allá de
lo estrictamente partidario. Desde otros espacios políticos, se converge
en la Corriente San Juan entendiendo que el proyecto provincial
necesita, para su perdurabilidad, protección y profundización, la
participación de varios sectores. Por este motivo, la dirigencia
política local debiera integrar a la Corriente como un aliado
fundamental y no como un adversario, como un elemento de cohesión para
defensa de los intereses provinciales y nacionales.
* Diego
Maximiliano Flores Burgos: Licenciado en Ciencias Políticas de la
Universidad Nacional de San Juan. Elaborador de políticas públicas.
Coordinador de la agrupación estudiantil universitaria Encuentro
Estudiantil y miembro de la Corriente Nacional de la Militancia San
Juan.
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Un cambio cultural en el rol de los jóvenes
Nota publicada en Sintoma Social Revista Digital: www.sintomasocial.com.ar
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| Martes, 09 de Octubre de 2012 00:00 |
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La
propuesta nacional y provincial para otorgar el voto a jóvenes desde
los 16 años volvió a correr el velo de la sociedad argentina mostrando
la matriz conservadora que subyace en nuestra cultura. Esta matriz está
basada en la concepción de aquel hombre que el pesimismo antropológico
define: el hombre es un ser malo, que necesita ser guiado por algo o
alguien, para que no se autodestruya.
El arte de nuestros enemigos es desmoralizar,
entristecer a los pueblos.
Los pueblos deprimidos no vencen.
Por eso venimos a combatir por el país alegremente.
Nada grande se puede hacer con la tristeza.
La juventud tiene su lucha, que es derribar
a las oligarquías entregadoras, a los conductores
que desorientan y a los intereses extraños que nos explotan. No es posible quedarse a contemplar el ombligo de ayer y no ver el cordón umbilical que aparece a medida que todos los días nace una nueva Argentina a través de los jóvenes... No se lamenten los viejos de que los recién venidos ocupen los primeros puestos de la fila; porque siempre es así: se gana con los nuevos. Arturo Jauretche
La
propuesta nacional y provincial para otorgar el voto a jóvenes desde
los 16 años volvió a correr el velo de la sociedad argentina mostrando
la matriz conservadora que subyace en nuestra cultura. Esta matriz está
basada en la concepción de aquel hombre que el pesimismo antropológico
define: el hombre es un ser malo, que necesita ser guiado por algo o
alguien, para que no se autodestruya. Esta es la filosofía que adopta el
filósofo del autoritarismo político, Thomas Hobbes, cuando considera,
explicando el estado de naturaleza, que el hombre es el lobo del hombre;
de allí que necesite que el Leviatán (el Estado) preserve su vida
mediante el orden.
Esta
concepción del hombre lleva luego a que el hombre deba ser regido por
alguna “verdad” que lo oriente y discipline. La religión ha tomado muy
bien este papel, de allí que para preservar la “verdad oficial” se
instauraran rígidos controles para que el hombre no se “equivocara”; uno
de ellos, es el conocido proceso de la inquisición. Desde la política
también se hizo lo propio.
La
necesidad de domar o domesticar al hombre bajo ciertos principios ha
llevado también al surgimiento de regímenes autoritarios fuertes, cuyos
ejemplos más claros son los totalitarismos fascista, nazi y stalinista.
La autoridad fuerte es la única manera de cuidar al hombre, de evitar
que este pueda destruirse y equivocarse al ejercer su libre pensamiento
que, seguramente, lo llevará al error. Pero también el sistema de
representación política, que triunfó con el establecimiento de la
constitución de los EE.UU de 1787 frente a la delegación política
manifiesta a esta desconfianza, siendo su versión local la siguiente
idea: “el pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus
representantes” (art. 22 Constiución Nacional).
En
América Latina, y en la Argentina en particular, el pesimismo
antropológico se dio en un crisol donde confluían varios factores. Los
principales fueron la tradición cristiana católica, los sectores
vinculados a las potencias extranjeras, fundamentalmente las oligarquías
agro-ganadero-exportadoras y el pensamiento liberal que propugnaba el
progresivismo histórico, es decir, que el camino de la civilización
estaría dado por la alineación con estas potencias y no desde la
centralidad de nuestras tierras. Facundo o Civilización y Barbarie
refleja claramente esta posición del liberalismo de Mitre y Sarmiento en
el siglo XIX; las que también se manifiestan aún hoy, como durante el
cacerolazo del 13 de septiembre último, donde se podían ver carteles en
la puerta de la Catedral local que decían “no queremos ser como Cuba o
Venezuela”, es decir, no queremos ser latinoamericanos, queremos estar
junto con los países desarrollados, no queremos la “Barbarie”, queremos
la “Cvilización Occidental y Cristiana”.
En
ese marco y en el contexto social actual, si el hombre es malo, el
joven es peor, porque es rebelde, es revolucionario, no está domesticado
todavía, se resiste a seguir al rebaño, al decir de José Ingenieros.
Pero los jóvenes domesticados, que asumen el rol que la sociedad
conservadora les otorga, lo cumplen muy bien. Hace poco tuve la
oportunidad de asistir a un simulacro de plebiscito sobre el voto a los
16 años realizado en una escuela rural de la provincia de San Juan en el
que votaron alumnos, docentes y padres. Allí ganó el NO por 62
votos, contra 6 votos al SI (uno de ellos el mío). Y escuchando luego
las expresiones de los estudiantes que están prontos a egresar, que
además consideran no tener capacidad para emprender la universidad, y
que creen que no podrán terminarla y por ende no tienen pensado seguir
estudiando, comprobé la frase de Don Arturo: "los pueblos deprimidos no
vencen". Esos jóvenes ya están derrotados.
"Quieren
hacerlos votar a los 16 pero no quieren bajar la edad de
imputabilidad”: pesimismo antropológico que choca con el optimismo
antropológico de un proyecto de gobierno que tiene como principio la
esperanza y el optimismo para vencer, para la liberación. El slogan de
gobierno: “Argentina, un país con buena gente” resume ese mensaje. El
panorama nos muestra entonces el choque de quienes tienen una visión
negativa de los jóvenes y otra visión positiva defendida por quienes
creemos que ellos son el motor del cambio, de la revolución necesaria,
tanto social como cultural.
*
Diego Maximiliano Flores Burgos: Nacido el 6 de abril de 1981.
Licenciado en Ciencias Políticas de la Universidad Nacional de San Juan.
Elaborador de políticas públicas. Coordinador de la agrupación
estudiantil universitaria Encuentro Estudiantil y miembro de la
Corriente Nacional de la Militancia San Juan.
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martes, 7 de febrero de 2012
Sobre la reforma constitucional
Desde el inicio de 2012 los multimedios más
importantes del país replican sobre la intencionalidad oficial de proponer una
reforma constitucional, cuyo fin sería fundamentalmente, instalar la re-reelección
de la actual mandataria, Cristina Fernández de Kirchner.
Haciendo una descripción rápida de esta información,
podemos decir que el gobierno kirchnerista necesita instalar la figura política
que continuará con el proyecto iniciado por Néstor Kirchner en 2003. Pero analizando
no solo el contenido de la información sino también la metodología en la que
esta es difundida, podemos llegar a conclusiones muy diferentes.
Primeramente, la distancia hasta las próximas
elecciones presidenciales de 2015 es grande. En tiempo parece poco, pero
situaciones del contexto internacional tales como la continuidad de la guerra
de capitales financieros transnacionales (mal llamada crisis financiera global),
las posibilidades de guerra en escenarios secundarios (Irán, Siria) y los
procesos devenidos de la integración latinoamericana, entre otros, presentan un
futuro hasta ahora incierto para un país semicolonial en vías de liberación
como el nuestro. Es innecesario hacer definiciones electorales, sino de seguir
evolucionando en el proceso histórico iniciado por Néstor Kirchner hace 8 años.
Además la metodología de comunicación de la
información hace pensar que estamos en presencia de una nueva operación de
prensa para instalar en la agenda pública un tema promovido por ciertos
sectores de poder. Pero ¿por qué?
La metodología del rumor (los verbos en condicional
abría, sería, etc.), sumado a la falta de comunicación oficial sobre el tema, nos
hacen pensar la posibilidad de un intento de generar en la población argentina el
rechazo absoluto sobre cualquier intento de reforma constitucional. Y esto es
un tema mucho más serio de lo que parece. Pero ¿quién?
Cada proceso histórico genera su constitución con un
fin determinado. La Constitución Nacional de 1853-60 intentó organizar el
Estado mediante el federalismo liberal centrado en Buenos Aires. La
constitución de 1949 intentó darle un marco legal a los cambios en política
social, laboral y en lo que hacía a la dirección estatal de los recursos
naturales y económicos del país. Si bien instaló la reelección presidencial, sus
reformas en aspectos políticos y sociales son los más trascendentes, ya que
hacen al modelo de Estado vigente. La constitución vigente de 1994 es la
constitución del neoliberalismo. Incorpora algunos derechos formales pero
desregula la utilización de los recursos naturales que ahora son potestad de
las provincias, lo que impide su planificación estratégica nacional pero
favorece la negociación de multinacionales frente a provincias pequeñas o
pobres.
La evolución institucional en los últimos 8 años ha
configurado otro modelo de Estado, más parecido al de la constitución
“peronista” de 1949. Las concepción de políticas sociales, económicas y lo que
se podría llegar a hacer en cuanto a garantizar constitucionalmente el control
estatal de los recursos naturales para la planificación estratégica, así como las
nuevas formas de participación popular como las de la avanzada constitución del
Estado Plurinacional de Bolivia, necesitan de un marco institucional, necesitan
de una nueva Constitución Nacional.
La necesidad de una reforma constitucional (que
viene siendo promovida desde la promulgación misma de la Constitución de 1994) debiera
ser captada por gran parte de la población argentina como una necesidad. De
esta manera se priorizarían los problemas, se determinarían los beneficios para
la comunidad y tendría legitimidad.
Superar esta operación de deslegitimación de la
reforma permitiría una definición política sobre ciertos temas, justamente
cuando hoy están en debate en algunos sectores la necesidad de la
re-estatización de los hidrocarburos, la participación estatal en la
explotación minera del oro, mayor participación popular, participación de los
trabajadores en las ganancias de grandes empresas, etc. Como siempre, hay
sectores a los que el cambio no los beneficia y actuarán para que esto no
suceda.
Diego Flores Burgos – Referente del
Encuentro Nacional Popular y Latinoamericano San Juan
jueves, 26 de enero de 2012
Sobre el Fallecimiento del Dr. Alfredo Avelín
Lamentablemente recibimos este 26 de enero de
2012 con la noticia del fallecimiento del ex gobernador Alfredo Avelín. Un
hombre que enfrentó muchas batallas, la más dura, no obstante, considero que
fue la de su gobernación. Su muerte no la considero una batalla perdida, es el
lugar por el que tienen que pasar los grandes hombres para llegar a la gloria.
Mi experiencia en la militancia política se
inició por el año 1996 en la Cruzada Renovadora. De inmediato participé en
elecciones, en eventos sociales, reuniones y actividades de asistencia social de
la mano de este gran dirigente que tantos años llevaba ya luchando por sus
ideas de liberación nacional, justicia social y democracia popular.
Lamentablemente, la estructura orgánica de la
Cruzada Renovadora de aquellos tiempos me imposibilitó seguir participando allí,
por lo que dejé de militar en ese espacio, sin dejar de reconocer a Alfredo
Avelín como un gran líder y ejemplo de las masas sanjuaninas.
Durante su gobierno, me tocó cumplir
funciones en los ministerios de Educación y Gobierno de la provincia. Durante
las épocas más duras del neoliberalismo decadente, Alfredo Avelín sostuvo con
férrea voluntad la dignidad de nuestra provincia, enfrentándose, talvez poco
diplomáticamente pero no sin razón, al gobierno del ajuste y la banelco, al
dueño del poder político y económico de la Argentina en aquellos años, Domingo
Cavallo.
Esa fue una batalla muy dura, en la que este
noble hombre luchó desesperadamente por mantener la paz social, requiriendo
reformas económicas para hacerles pagar el costo de la crisis a los
especuladores financieros y no a los trabajadores. Creo que la mayoría de los
sanjuaninos no entendimos su mensaje. No supimos hacer un buen diagnóstico de
lo que estaba pasando. Nos pusimos en contra de quien reclamaba por lo justo,
por la autonomía provincial, por la justicia social del pueblo sanjuanino,
especialmente de los castigados por la coparticipación nacional, los empleados
públicos.
Recuerdo que era tal el nivel de escasez y
pobreza, que se veían cosas inimaginables hoy en día, como enviar
comunicaciones oficiales por fax con hojas usadas, como conocer de funcionarios
inescrupulosos utilizando bolsones de mercadería para aprovecharse sexualmente
de mujeres de familias carenciadas… Fue una época muy difícil para Alfredo
Avelín, que tenía que gobernar una coalición cuyas cabezas no compartían los
mismos valores que él. Y se lo hicieron vivir, tanto a él como a quienes lo
acompañamos.
En el día de hoy, lo más loable del querido
Alfredo Avelín, es su lucha, interminable, hasta los últimos días en que su
salud se lo permitió. Él fue un líder en el sentido más noble de la palabra,
fue un líder desde el ejemplo, un ejemplo de lucha, de constancia y de valores
pétreos en la persecución de un pueblo libre, igualitario y fraterno.
Diego M. Flores Burgos
Referente
del Encuentro Nacional Popular y Latinoamericano San Juan
miércoles, 13 de julio de 2011
Sobre las interpretaciones de la nota de Fito Páez en Página 12
La nota “La mitad” publicada
en Página 12 el martes 12 de julio ha generado múltiples expresiones de
adhesión y rechazo, de fundamentos relativos.
La nota es de un artista, como
podría ser de un panadero, un taxista, un estudiante secundario o cualquiera. Y
hay que tomarla como tal, con el sentido común y la base de realidad relativa
que posee.
Ya lo lamentable es que
referentes del campo político en el que me encuentro, el proyecto nacional
popular y latinoamericano usen las palabras de Fito como fundamento político
para pegarle a Macri o al Pro en base a una disputa electoral y/o política.
Y es lamentable, porque
quienes tenemos alguna responsabilidad dentro de un proyecto democrático y popular,
no podemos actuar con la racionalidad del sentido común de la masa apasionada
(o desorganizada como decía JDP), ya que si lo que necesitamos es reconstruir
el modelo policlasista inclusivo y revolucionario que representaron tiempo
atrás la UCR de Alem e Yrigoyen y el Peronismo, no podemos juzgar como
irracionales, ignorantes, fascistas, gorilas a todos aquellos que votaron a
Macri y al Pro en las elecciones del domingo pasado.
El frente de liberación
nacional que intentamos construir necesita de todo el pueblo, incluso los que
hoy votan por alternativas diferentes a la política conducida por CFK ¡Porque
por eso es popular! sino es sectario o economicista, como actúan políticamente
algunas agrupaciones de izquierda funcionalistas al proyecto neoliberal.
El pueblo es heterogéneo. Se
compone tanto por la gente que vive en las villas, en los barrios populares,
como por la que vive en Desamparados, atrás de Patio Alvear o Recoleta. Definir
al antipueblo a través de determinado nivel de ingreso es hacer un pobre e
insuficiente análisis de la realidad. Antes bien, vayamos a los escritos de JDP
o de John William Cooke y de Gramsci y ahí sí retomemos la actividad política,
porque sino estamos haciendo grave daño.
El pueblo vota lo que
considera que es lo más conveniente. ¿Y que esperar de una sociedad
despolitizada, que no participa políticamente, ni siquiera de su unión vecinal
o club barrial? ¿Qué esperar cuando los votantes eligen la única alternativa
válida, porque no hay otras, eligen una cara bonita o por promesas electorales
o publicidad oficial engañosa? ¿Estamos a una mayor altura moral y política que
los 830.000 votantes que tuvo el PRO el domingo?
Maltratar a los votantes del
domingo del macrismo es atacar un principio esencial de la democracia revolucionaria
y del proyecto nacional popular y latinoamericano: la voluntad popular. ¿Qué
ganó el proyecto contrario al nuestro? ¡Trabajemos más, militemos más! Pero
ojo, que la militancia vía Facebook es una forma fácil de no comprometerse. No
hay que tener miedo a conversar, dialogar y debatir ¿Qué la ciudad de Bs. As.
es difícil? En cualquier lugar donde la gente tiene un mayor nivel de formación
intelectual (lo que no quiere decir política), es crítica (lo cual es muy
bueno) y no se la atrae con discursitos armados, bajadas de línea o fanatismo
K. Sólo la formación política nos permite dialogar, escuchar y brindar las
herramientas intelectuales para que el “gorila” (simplemente un miembro del
pueblo votante del PRO) tenga una visión más amplia de la realidad. Claro, para
eso hay que formarse y estudiar un poquito (mentira, bastante).
La militancia política es una
responsabilidad. Implica respeto por las ideas del adversario político,
tolerancia hacían quienes no ven lo mismo que nosotros, formación y estudio
para no defender ideas vagas y refutables sino un proyecto político coherente.
Implica valor para propagar las ideas, no solamente a los que piensan como
nosotros, sino a todos, vengan de donde vengan. Implica audacia: si atacamos a
un sector social, difícilmente lo tengamos de nuestro lado…
Afortunadamente Daniel Filmus
entiende muy bien de que se trata y no cayó en la trampa. Se refirió a los
dichos de Páez diciendo: “los intelectuales y los artistas pueden expresar sus
opiniones libremente. Los políticos no nos podemos enojar con los ciudadanos”.
Diego Flores Burgos
Encuentro Nacional Popular y
Latinoamericano – M.I.L.ES. – Regional San Juan
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