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miércoles, 5 de febrero de 2020

El concepto de Defensa Integral

Defensa Integral - Concepto

Entiendo el concepto de Defensa Integral como la comprensión, intervención y control de la mayor cantidad de variables mensurables vinculadas a la preservación de la soberanía del Estado, entendiendo que la Soberanía, en tanto poder efectivo del Estado sobre el territorio, deviene del Pueblo y de éste a su Gobierno, en pleno uso de las facultades constitucionales previstas en tanto gobierno electo.

Por ello la Defensa Integral incluye no sólo aspectos militares, sino también otros que coadyuvan al mantenimiento de la gobernabilidad, aspecto fundamental para lograr los objetivos que el Gobierno Electo se ha propuesto.



Defensa Integral - Esquema




Elementos de la Defensa Integral

Militar
El objetivo del desarrollo de las capacidades militares es la disuasión militar. La Directiva de Política de Defensa Nacional (DPDN), Decreto 1714/2009, y norma complementaria (Decreto 2645/2014), establece que la defensa nacional tendrá el carácter defensivo, autónomo y cooperativo.

En el marco de la DPND, se plantea abordaje en dos áreas: Equipamiento y Formación ideológica.


Formación Ideológica
Se plantea la necesaria revisión de los contenidos brindados en los establecimientos de formación militar de Oficiales y Suboficiales de todas las Armas, incluyendo los de educación superior:

•           Escuela de Oficiales de la Armada
•           Escuela de Suboficiales de la Armada
•           Escuela Naval Militar
•           Liceo Naval Militar Almirante Brown
•           Colegio Militar de la Nación
•           Escuela Superior de Guerra (Argentina)
•           Instituto Social Militar
•           Escuela de Aviación Militar
•           Liceo Aeronáutico Militar
•           Los Liceos militares de todo el país.

La carencia de una concepción geopolítica adecuada a nuestra realidad queda manifestada en la falta de “conciencia de clase” militar, donde el modelo a seguir continúa siendo el de los países de la OTAN, pese a que tenemos una parte de nuestro territorio ocupado por una base de la Alianza del Atlántico Norte en las Islas Malvinas. Se desprecia lo popular, los gobiernos populistas, se continúa con el cultivo de formación clasista y oligárquica, con una concepción de “Patria” indeterminada, alejada de lo popular y lo concreto.


Equipamiento
El equipamiento de nuestras FFAA debe estar acorde a nuestra realidad geopolítica. No podemos seguir adquiriendo material militar de países de la OTAN, puesto que es una contradicción a nuestro reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas. Por ello los caminos que se plantean son los siguientes:

•           Potenciación de Capacidades
Mediante el apoyo político y de recursos materiales y humanos a la Industria de la Defensa, sea estatal (FADEA, FAMA) o privada (Cicaré, etc.).

•           Adquisición
En la nueva concepción de Defensa Integral, la adquisición debe realizarse priorizando a países fuera de la órbita de OTAN, que proveen material más accesible y mantenimiento coordinado (en su mayoría), como Rusia y China. La renovación del equipamiento de las tres Armas principales puede lograrse progresivamente a través de convenios con estos países, donde ya hay voluntad de hacerlo


Ideológica
Los vaivenes del populismo latinoamericano, el pase de la cima a la sima, responden a procesos que si bien han permitido el acceso a los derechos de grandes sectores de la población, no han podido modificar la matriz cultural de los ciudadanos, quienes en gran parte, siguen adaptando las formas del lenguaje y reflexión de los sectores de poder ajenos a los intereses nacionales y populares.

De allí que en estos cuatro años debe darse una fuerte batalla en el campo cultural a fin de consolidar el proceso democrático y popular, en tanto justicia social, para perfilar un modelo de país no sólo en el plano económico, sino en el cultural.

La batalla cultural o guerra ideológica se plantea en dos frentes:

•           Medios de Comunicación
La batalla cultural debe disputarse en el plano de los medios de comunicación, fortaleciendo los pequeños los medios de comunicación aliados, a la vez que reaplicando la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, con el fin de debilitar a los grandes grupos monopolísticos comunicacionales que forman ideología y no permiten la reflexión, tanto en forma directa a sus televidentes, oyentes o lectores como cuando son utilizados como agencias de prensa por los medios de comunicación del interior del país. Una vez aprobada la Ley de Solidaridad y Reactivación Productiva y consolidado la actualización de retenciones a las exportaciones, sería apropiado continuar con lo planteado anteriormente. 

La batalla comunicacional también se da desde la comunicación no tradicional, en particular redes sociales, donde el rol de los trolls o centros de difusión de mensajes maliciosos y noticias falsas o falaces (fake news) juega un rol importante a la hora de formar opinión en los sectores medios.

•           Políticas Educativas
La centralidad del Estado posibilita la implementación de las políticas educativas tendientes a librar la batalla cultural en el ámbito de las Instituciones Educativas. Los planes, programas y proyectos planteados entre 2003 y 2015 adolecieron de instrumentos de control efectivo, su aplicación dependió del interés de cada ministro de educación provincial y las jornadas de actualización docentes fueron y siguen siendo formas de perder el tiempo en forma organizada. Es menester que los procesos de implementación, monitoreo y evaluación de las políticas públicas sean efectivos a fin de proveer las herramientas para el debate racional de ideas en alumnos primarios y secundarios, así como docentes.


Infraestructura
La Defensa Integral implica orientar todo el potencial del Estado a proteger el gobierno democráticamente elegido, en tanto proyección de la soberanía popular, lo que incluye las obras públicas que favorezcan la defensa, protección, integración y proyección del Estado Argentino.

La obra pública es una importante herramienta de reactivación de la demanda agregada, por lo que es conveniente priorizar aquellas que favorezcan la ocupación efectiva del territorio, la integración cultural y comercial, la protección de las fronteras y la proyección económica y cultural de la República Argentina a países limítrofes, especialmente a Uruguay, Paraguay y Bolivia.


Política
La defensa del Gobierno del Estado también se logra consolidando el poder político democráticamente logrado y fortaleciendo a los actores políticos del proyecto nacional popular en territorios hostiles donde no son gobierno.

Con las herramientas existentes y en forma coordinada y planificada, es posible asesorar y supervisar la gestión política de referentes propios a fin de minimizar los daños de gestión que minen su imagen y caudal electoral.

Es necesario también brindar asesoramiento político para la construcción de poder democrático a aquellos referentes que disputan gobiernos municipales y provinciales gobernados por espacios políticos ajenos a la concepción política filosófica del Gobierno Nacional.

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miércoles, 23 de octubre de 2019

La deriva ideológica de las FFAA argentinas

Como todo país subdesarrollado (uso el paradigma de CEPAL), Argentina requirió desde su origen estar alineada con alguna potencia extranjera, lo que condicionó su política interior, exterior y la forma de pensar y actuar de sus fuerzas armadas.

Breve síntesis de la posición ideológica de las Fuerzas Armadas Argentinas
Al inicio de los tiempos independentistas, los principales conductores de los ejércitos de las Provincias Unidas de América del Sur –Estado que conformaba Argentina, Bolivia y Uruguay, desmembrado por las políticas del gobierno centralizado de Buenos Aires (no confundir con el Virreinato del Río de la Plata)-, José de San Martín, Manuel Belgrano, José Gervasio Artigas y Martín Miguel de Güemes, respondían a un capitalismo proteccionista, anti librecambista y con un importante componente de promoción social de los sectores históricamente postergados (esclavos, indios y criollos) a través del uso de la tierra. Planteaban, al estilo de su contemporáneo Thomas Jefferson, un capitalismo de una sola clase, esto es, que todo habitante pudiera adquirir propiedad de la tierra para trabajarla, si lo deseaba[1]


Provincias Unidas de América del Sud, proyección


Al fracasar la posibilidad de una Constitución Federal, devino la pérdida de la Banda Oriental (Uruguay) y el Alto Perú (Bolivia) y la guerra civil unitaria-federal entre las provincias restantes, propiciada también por los intereses del Imperio del Brasil. Cada facción buscó su alianza o representación internacional. Así, mientras Juan Manuel de Rosas enfrentó el bloqueo fluvial anglo-francés y presentó batalla en la expedición comercial-militar de estas potencias por el río Paraná (Batalla de Vuelta de Obligado), sus opositores buscaron la colaboración con el Imperio del Brasil para su derrocamiento. Sin embargo, esa alianza circunstancial no oculta que los verdaderos intereses que se defendían eran los de la Corona Británica.

Unificado el país legalmente en un estado federal y en la práctica en un gobierno unitario por parte de Bartolomé Mitre y su círculo, la ya denominada República Argentina siguió la influencia inglesa en la orientación de su política interna y externa. Interna, por ejemplo, siguiendo el modelo agroexportador con una configuración ferroviaria sólo útil a la extracción de materias primas, no para integrar las diferentes economías regionales que se fueron empobreciendo. En política exterior el ejemplo más claro es la Guerra de la Triple alianza, movilizada por los intereses británicos que no deseaban un modelo de capitalismo de Estado proteccionista de desarrollo e industrialización –el Paraguay- en América Latina.

Si bien la orientación británica de la política nacional duró hasta la segunda guerra mundial, en el ámbito militar el modelo era el Prusiano, con el éxito del nuevo país que había surgido luego de las guerras de unificación alemanas, además de ser el modelo que las fuerzas armadas chilenas ya seguían. Con equipamiento, sistemas de instrucción e incluso oficiales en la recién creada Academia Nacional de Guerra (1900), Alemania era el modelo a seguir por las fuerzas armadas argentinas, pese a alguna ínfima oposición.

En lo político y económico continuó la primacía de Gran Bretaña, pese al denodado avance político y económico de los Estados Unidos, especialmente durante y después de la Primer Guerra Mundial, como receptor y abastecedor de materias primas, productos manufacturados y garante de derechos de exportación.

Militarmente, hasta finalizada la Segunda Guerra Mundial el modelo continuó siendo el del Eje, aunque la provisión de armamento fue principalmente británica, estadounidense, francesa y del resto de Europa en forma marginal, en ese orden, como hasta nuestros días.

Anti: comunismo – peronismo – Unión Soviética – Rusia/China
Al ser el nuestro un país capitalista con nivel socioeconómico medio en ascenso –amplia clase media sin conciencia de clase-, estaba muy instalado el anticomunismo –anti socialismo soviético- en la cultura general, propiciado por la Iglesia Católica, las FFAA, gran parte del sindicalismo y los sectores concentrados de la economía del sector primario.

Además:
·         La derrota del fascismo
·         La debilidad de Gran Bretaña
·         El poder atómico inigualable demostrado por EEUU hasta ese momento
·         El sentimiento de culpa de parte de la oficialidad de las FFAA argentinas por haber respaldado al Eje y ejercido a su vez por el gobierno norteamericano acusando al gobierno argentino de colaboracionismo,
permitieron proyectar a la Unión Soviética como una “amenaza” real de alternativa al sistema capitalista mundial. A esto se sumó la ofensiva local y externa contra los gobiernos populistas y la contención que brindó el gobierno estadounidense a los sectores antiperonistas (caso del embajador Braden).


Gloster Meteor con las inscripciones Cristo Vence,
usado en el bombardeo de Buenos Aires en 1955


De Perón a la actualidad: Influencia externa en la formación ideológica de las FFAA
Proscripto el peronismo en Argentina y neutralizada la sublevación militar peronista de 1956 (Levantamiento de Valle), se acentúa la persecución a todo lo que pareciera comunista, socialista o peronista. Se nutre este sentimiento con la Doctrina de la Guerra Contrarrevolucionaria Francesa[2], aportada por contenidos y asesores franceses desde 1957 a 1982 en la Escuela Superior de Guerra, donde se aplicó la experiencia militar gala en Indochina y especialmente en Argelia con la noción de “enemigo interno”. El modelo local de la doctrina francesa sería aplicado especialmente en la última dictadura militar (1976-1983).

Posteriormente arribó la doctrina de la Escuela de las Américas que fue la que prevaleció en la formación militar argentina. Esta institución –hoy Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación en Seguridad- hasta 2006 formó a militares argentinos en contrainsurgencia y anticomunismo. Algunos de los más conocidos fueron altos mandos y presidentes de facto como Emilio Massera, Jorge Rafael Videla, Roberto Eduardo Viola y Leopoldo Galtieri. Conocida es la participación de sus ex alumnos en golpes de estado y violaciones a los derechos humanos en toda América Latina.

Consecuencias
Esta cosmovisión educada y reproducida por generaciones en el seno de nuestras fuerzas armadas, totalmente ajena a los intereses nacionales argentinos y absolutamente apegada a la visión del “estilo de vida occidental y cristiano”, impidió a los militares argentinos acceder a los conocimientos que pudieran haber logrado un desarrollo conceptual autónomo, algo que se intentó con el cambio de Doctrina de Planeamiento Militar durante la conducción del Ministerio de Defensa por parte de Nilda Garré, frustrado debido a la poca importancia que tuvo durante el gobierno kirchnerista[3] y ni hablar durante el macrismo.

Por supuesto, el gobierno del Presidente Mauricio Macri fue un nuevo intento de acercamiento a las posturas tradicionalmente placenteras de las FFAA argentinas, llegando incluso a proponerse a Argentina como aliado extra OTAN, en palabras del candidato a Vicepresidente de Mauricio Macri, palabras no desestimadas por el Gobierno Nacional[4] y cediendo derechos de explotación de hidrocarburos en la plataforma continental a empresas británicas. Pero allí no hay sólo una pérdida de identidad geopolítica, sino principalmente negocios.

El gobierno Macrista también se solidariza con EEUU persiguiendo a sus enemigos en América Latina –Cuba y Venezuela-, a quien este insta a aplicar el TIAR (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca) para una intervención militar multinacional a fin de derrocar al gobierno democráticamente electo de Maduro, con las causas y consecuencias ya vistas en Barbados, Yugoslavia y Libia, entre otros.

Otros ejemplos de la falta de visión de los intereses nacionales de las FFAA son la esperanza de la Oficialidad que conducía la Guerra de Malvinas en 1982 que esperaba que EEUU interviniese a favor de la Argentina. O actualmente, que el candidato a Presidente Juan José Gómez Centurión –Mayor retirado del Ejército Argentino- haya criticado al kirchnerismo por la instalación del Satellite Launch and Tracking Control General (CLTC) –que para él es una base militar china- son muestras del extravío geopolítico de las FFAA argentinas. El problema no es tener una base militar extranjera en nuestro territorio, sino de qué país será esa base: de uno que garantice una cooperación enriquecedora y sea un instrumento de disuasión militar, o que sea un instrumento de condicionamiento para el Pueblo y Gobierno, como sucedió con la base estadounidense de Soto Cano en el golpe de Estado a Manuel Zelaya en 2009 (como ejemplo reciente) o más atrás con el curioso caso argentino de la antena del Proyecto Omega, ubicada en Trelew, provincia de Chubut, que sirvió de guía a los aviones argentinos, pero también británicos, en la Guerra de Malvinas.

Base de Mount Pleasant, Reino Unido, OTAN, Islas Malvinas 


Como base estadística cuantitativa, basta entender los resultados electorales de las elecciones primarias presidenciales donde votaron militares de las bases de la Antártida Argentina, logrando Macri el 77% de los votos y el Frente kirchnerista Todos apenas el 3,77%[5].

Desafíos
Para revertir esta decadencia ideológica de décadas, se requiere la construcción de un nuevo ejército, al estilo de la creación del Ejército Rojo por parte de León Trotski, basado en una sólida formación geopolítica de la oficialidad, con refuerzo en aspectos históricos, políticos y económicos, a fin de lograr en algunos años una oficialidad coherente y unificada en base a los intereses nacionales.

Además, Argentina debe dejar de adquirir todo material militar que provenga de países de la OTAN. Es inaceptable que se compren pertrechos al enemigo que mantiene una base –Mount Pleasant- en las Islas Malvinas ocupadas.

La oficialidad de las FFAA y la dirigencia política deben entender que hoy quienes más fielmente se acercan a los intereses nacionales –un mundo multipolar- son China y Rusia. Hacia allí debe orientarse la cooperación militar, la instrucción y la adquisición de armamento.

Un eventual nuevo gobierno peronista kirchnerista tiene la gran oportunidad de entender que así como es adentro es afuera, que sin proyección militar acorde a las bases ideológicas se corre el riesgo de seguir a la deriva militarmente y no poder consolidar un proyecto de nación que desarrolle todo el potencial argentino.

Alberto Fermández en la celebración por el Día Nacional de Rusia,
Embajada de Rusia en Argentina, 2019 - Clarín



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miércoles, 22 de noviembre de 2017

Santiago Maldonado & los tripulantes del ARA San Juan, víctimas del mismo sistema


Los mediocres fundamentalistas de las medias verdades, los sofistas modernos, los falaces que abundan como las estrellas del cielo difunden, con más mala intención que ignorancia, el antagonismo entre la búsqueda y el clamor popular que hubo frente al caso de la desaparición de Santiago Maldonado, cuya muerte todavía no está esclarecida, y la sensación popular frente a la desaparición del submarino de la Armada Argentina San Juan y sus 44 tripulantes.

La coincidencia principal en ambos casos es la pésima comunicación institucional con la que fueron tomados ambos casos: En el caso de Maldonado, la falta de predisposición de las autoridades correspondientes para ponerse como mediadoras en la búsqueda de la Verdad del caso, las causas de la desaparición sin descartar ninguna hipótesis. Sin enunciar responsables, porque claro, mientras mantengamos lo poco que tenemos del principio republicano de la presunción de inocencia, estaremos todos a salvo: Sin acusar a Gendarmería, pero sin descartar nada. 



En el caso del submarino, negando la dura realidad que un accidente submarino es algo que suele ocurrir y que generalmente termina mal. Sólo los medios rusos brindaban información más objetiva. Me hacía acordar a "Estamos ganando", la sarta de mentiras con las que la moribunda dictadura militar engañaba sobre el curso de la guerra para fomentar algún sentimiento que hiciera olvidar las penurias económicas y políticas del Pueblo. 

Pero pensemos que no se fomenta la antinomia Maldonado-Submarino por maldad sino por ignorancia, pensemos de la mejor manera. Son comparaciones imposibles, como cuando se compara una bicicleta con un auto: ambos tienen ruedas y son vehículos. Y basta. En estos casos se asimila la desaparición de un militante de la causa indígena y anti terrateniente con un accidente submarino. Y punto, son desapariciones hasta que son encontrados, no hay mayor coincidencia.



Un desaparecido con la fuerte sospecha de que las fuerzas de seguridad de frontera fueron responsables. Y hay motivos para creerlo, ya que éstas responden al Poder Ejecutivo Nacional que tiene intereses y lazos personales y comerciales con los principales terratenientes del país, tales como Luciano Benetton y Joseph Lewis. Hay fuertes razones para entender el uso de las herramientas del Estado para defender los intereses privados, como suele suceder a nivel municipal y provincial también. Eso incluye la posibilidad de represión por parte de Gendarmería Nacional a manifestantes. Pero claro, esta es sólo una hipótesis.

Un submarino que sufre un accidente, que seguramente se hundió y murieron a los pocos días o instantáneamente sus 44 tripulantes. Suele pasar, no es nada raro. Es una pena sí, pero está dentro del marco de lo posible. Se caen aviones, se hunden barcos, se hunden también submarinos. No hay que temerle miedo a esa posibilidad, es una realidad que existe.

Sin embargo, por más que los fascistas conservadores militantes de Cambiemos y los progresistas de papel imberbes radicales, hipócritas ambos, miopes de la realidad que los rodea exalten la figura de Maldonado o de los tripulantes del submarino en desmedro del otro, desconocen, por supuesto, que ambos son víctimas del mismo sistema.

Maldonado y su causa, en tanto son víctimas de un Estado que más allá de las gestiones políticas, ha favorecido el crecimento de poder o el mantenimiento de la estructura terrateniente en la Argentina. El Kirchnerismo por miedo a usar el poder del Estado para realizar las transformaciones que propugnaba. El Macrismo, porque está en sintonía con su postura de intereses y filosofía. Ambas administraciones defendieron, por omisión o acción la violación de la soberanía nacional y la exclusión social al permitir que unas pocas familias se repartan grandes extensiones de la Patagonia (lo cual sucede en otras partes del país), manteniendo la configuración heredada por la "Conquista del Desierto", cuando unas pocas familias recibieron de regalo millones de hectáreas, no así los pobres criollos o los inmigrantes que llegaban al país con la mentira de recibir tierras para producirlas. 

Los tripulantes del ARA San Juan, porque son parte de una fuerza abandonada, cuya última esperanza política fue Cambiemos, ya que se suponía que iba a acabar con "el abandono populista". Todo lo contrario, continuó igual, sólo se configuró un negocio con Francia para adquirir aviones vetustos. El Kirchnerismo, al igual que una necesaria reforma agraria y la débil aplicación de la Ley de Medios, pecó por no usar el poder que tuvo: En vez de cerrar los acuerdos necesarios para la adquisición de material bélico ruso más actual y romper la dependencia del país que colaboró con nuestro enemigo en la guerra de Malvinas, le dejó el camino libre a Cambiemos para realizar grandes negocios para empresas estadounidenses y comisionistas.

Incluso si el submarino San Juan se hubiera encontrado inmediatamente, Argentina no posee los medios para su rescate. Cambiemos les mintió a las FFAA, que los votaron solícitamente. La soberanía no es asunto de interés de esta administración. Soberanía alimentaria no hay, en cuanto los precios prohibitivos de alimentos, la disminución en la producción para consumo interno debido al atraso cambiario y la bicicleta financiera, las LEBACS, otra forma de dominación y entrega del Patrimonio Nacional cediendo la soberanía económica. Y si esas políticas no importan, menos importará el equipamiento, el personal y los sueldos de las FFAA sino solamente para generar negocios para amigos del poder.

Maldonado y los tripulantes del ARA San Juan, víctimas por igual de un Estado que desampara, que abandona, que no tiene interés en la Soberanía Nacional, que deja hacer a socios y amigos, que abandona lo que no interesa. No es ni uno ni otro, son ambos. Pensemos de manera integral, superando la mediocridad de los fanáticos.

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