jueves, 26 de enero de 2012

Sobre el Fallecimiento del Dr. Alfredo Avelín


Lamentablemente recibimos este 26 de enero de 2012 con la noticia del fallecimiento del ex gobernador Alfredo Avelín. Un hombre que enfrentó muchas batallas, la más dura, no obstante, considero que fue la de su gobernación. Su muerte no la considero una batalla perdida, es el lugar por el que tienen que pasar los grandes hombres para llegar a la gloria.

Mi experiencia en la militancia política se inició por el año 1996 en la Cruzada Renovadora. De inmediato participé en elecciones, en eventos sociales, reuniones y actividades de asistencia social de la mano de este gran dirigente que tantos años llevaba ya luchando por sus ideas de liberación nacional, justicia social y democracia popular.

Lamentablemente, la estructura orgánica de la Cruzada Renovadora de aquellos tiempos me imposibilitó seguir participando allí, por lo que dejé de militar en ese espacio, sin dejar de reconocer a Alfredo Avelín como un gran líder y ejemplo de las masas sanjuaninas.

Durante su gobierno, me tocó cumplir funciones en los ministerios de Educación y Gobierno de la provincia. Durante las épocas más duras del neoliberalismo decadente, Alfredo Avelín sostuvo con férrea voluntad la dignidad de nuestra provincia, enfrentándose, talvez poco diplomáticamente pero no sin razón, al gobierno del ajuste y la banelco, al dueño del poder político y económico de la Argentina en aquellos años, Domingo Cavallo.

Esa fue una batalla muy dura, en la que este noble hombre luchó desesperadamente por mantener la paz social, requiriendo reformas económicas para hacerles pagar el costo de la crisis a los especuladores financieros y no a los trabajadores. Creo que la mayoría de los sanjuaninos no entendimos su mensaje. No supimos hacer un buen diagnóstico de lo que estaba pasando. Nos pusimos en contra de quien reclamaba por lo justo, por la autonomía provincial, por la justicia social del pueblo sanjuanino, especialmente de los castigados por la coparticipación nacional, los empleados públicos.

Recuerdo que era tal el nivel de escasez y pobreza, que se veían cosas inimaginables hoy en día, como enviar comunicaciones oficiales por fax con hojas usadas, como conocer de funcionarios inescrupulosos utilizando bolsones de mercadería para aprovecharse sexualmente de mujeres de familias carenciadas… Fue una época muy difícil para Alfredo Avelín, que tenía que gobernar una coalición cuyas cabezas no compartían los mismos valores que él. Y se lo hicieron vivir, tanto a él como a quienes lo acompañamos.

En el día de hoy, lo más loable del querido Alfredo Avelín, es su lucha, interminable, hasta los últimos días en que su salud se lo permitió. Él fue un líder en el sentido más noble de la palabra, fue un líder desde el ejemplo, un ejemplo de lucha, de constancia y de valores pétreos en la persecución de un pueblo libre, igualitario y fraterno. 


Diego M. Flores Burgos
Referente del Encuentro Nacional Popular y Latinoamericano San Juan

miércoles, 13 de julio de 2011

Sobre las interpretaciones de la nota de Fito Páez en Página 12


La nota “La mitad” publicada en Página 12 el martes 12 de julio ha generado múltiples expresiones de adhesión y rechazo, de fundamentos relativos. 

La nota es de un artista, como podría ser de un panadero, un taxista, un estudiante secundario o cualquiera. Y hay que tomarla como tal, con el sentido común y la base de realidad relativa que posee.

Ya lo lamentable es que referentes del campo político en el que me encuentro, el proyecto nacional popular y latinoamericano usen las palabras de Fito como fundamento político para pegarle a Macri o al Pro en base a una disputa electoral y/o política.

Y es lamentable, porque quienes tenemos alguna responsabilidad dentro de un proyecto democrático y popular, no podemos actuar con la racionalidad del sentido común de la masa apasionada (o desorganizada como decía JDP), ya que si lo que necesitamos es reconstruir el modelo policlasista inclusivo y revolucionario que representaron tiempo atrás la UCR de Alem e Yrigoyen y el Peronismo, no podemos juzgar como irracionales, ignorantes, fascistas, gorilas a todos aquellos que votaron a Macri y al Pro en las elecciones del domingo pasado.

El frente de liberación nacional que intentamos construir necesita de todo el pueblo, incluso los que hoy votan por alternativas diferentes a la política conducida por CFK ¡Porque por eso es popular! sino es sectario o economicista, como actúan políticamente algunas agrupaciones de izquierda funcionalistas al proyecto neoliberal.

El pueblo es heterogéneo. Se compone tanto por la gente que vive en las villas, en los barrios populares, como por la que vive en Desamparados, atrás de Patio Alvear o Recoleta. Definir al antipueblo a través de determinado nivel de ingreso es hacer un pobre e insuficiente análisis de la realidad. Antes bien, vayamos a los escritos de JDP o de John William Cooke y de Gramsci y ahí sí retomemos la actividad política, porque sino estamos haciendo grave daño.

El pueblo vota lo que considera que es lo más conveniente. ¿Y que esperar de una sociedad despolitizada, que no participa políticamente, ni siquiera de su unión vecinal o club barrial? ¿Qué esperar cuando los votantes eligen la única alternativa válida, porque no hay otras, eligen una cara bonita o por promesas electorales o publicidad oficial engañosa? ¿Estamos a una mayor altura moral y política que los 830.000 votantes que tuvo el PRO el domingo?

Maltratar a los votantes del domingo del macrismo es atacar un principio esencial de la democracia revolucionaria y del proyecto nacional popular y latinoamericano: la voluntad popular. ¿Qué ganó el proyecto contrario al nuestro? ¡Trabajemos más, militemos más! Pero ojo, que la militancia vía Facebook es una forma fácil de no comprometerse. No hay que tener miedo a conversar, dialogar y debatir ¿Qué la ciudad de Bs. As. es difícil? En cualquier lugar donde la gente tiene un mayor nivel de formación intelectual (lo que no quiere decir política), es crítica (lo cual es muy bueno) y no se la atrae con discursitos armados, bajadas de línea o fanatismo K. Sólo la formación política nos permite dialogar, escuchar y brindar las herramientas intelectuales para que el “gorila” (simplemente un miembro del pueblo votante del PRO) tenga una visión más amplia de la realidad. Claro, para eso hay que formarse y estudiar un poquito (mentira, bastante).

La militancia política es una responsabilidad. Implica respeto por las ideas del adversario político, tolerancia hacían quienes no ven lo mismo que nosotros, formación y estudio para no defender ideas vagas y refutables sino un proyecto político coherente. Implica valor para propagar las ideas, no solamente a los que piensan como nosotros, sino a todos, vengan de donde vengan. Implica audacia: si atacamos a un sector social, difícilmente lo tengamos de nuestro lado…

Afortunadamente Daniel Filmus entiende muy bien de que se trata y no cayó en la trampa. Se refirió a los dichos de Páez diciendo: “los intelectuales y los artistas pueden expresar sus opiniones libremente. Los políticos no nos podemos enojar con los ciudadanos”.

Diego Flores Burgos
Encuentro Nacional Popular y Latinoamericano – M.I.L.ES. – Regional San Juan

domingo, 26 de junio de 2011

No llores por el oro derramado


Desde hace varias semanas asistimos al escenario mediático de reclamos entre la Cámara de Proveedores Mineros de San Juan (CASEMI) y sus reclamos a la empresa Barick S.A.

A prima facie, produce cierta adhesión y hasta ternura la posición de CASEMI, ya que parece justo que una cámara empresarial sanjuanina reclame a una empresa transnacional por la participación en las licitaciones, lo que a quienes respaldamos el proyecto de inclusión vía trabajo y utilización del capital productivo versus el financiero especulativo (proyecto Nacional, Popular y Latinoamericano), nos parece perfecto.

Porque además, es trabajo de familias sanjuaninas las que estaba en juego. Y si estas empresas locales no recibían la posibilidad de participar en condiciones legales y legítimas, era el trabajo de sus obreros, técnicos y profesionales los que quedaban afuera.

Entendiendo al sector trabajador como columna vertebral del movimiento nacional y popular, esto no se puede permitir.

Por supuesto, es la movilización y la lucha la que permite remontar la colina de las injusticias. En eso estamos de acuerdo. Pero la lucha puede ser organizada o desorganizada. El asunto es, ¿la lucha estuvo bien organizada?

La respuesta no es positiva. Y nuestra fundamentación será nuestro diagnóstico. Desde hace cuatro años los proveedores mineros locales tenían la información por parte del Secretario de Minería de la Nación, Mayoral, de que Pascua-Lama se realizaría, pero obviamente, estos mismos proveedores locales debían demostrar su fuerza y capacidad de organización frente a Barrick S.A. para exigirle a esta empresa la inclusión del trabajo sanjuanino.

Lo que sucedió es que CASEMI nunca se organizó para presionar a Barrick S.A. para participar de las licitaciones del emprendimiento minero más grande de América del Sur. En síntesis de este primer punto, el trabajo sanjuanino no tenía chances si no había quien peleara por él.

La cuestión de la legitimidad.

Con más de 600 empleados que CASEMI junto con sus 150 empresas y su directorio de 5 gerentes disponían, la lucha por el trabajo sanjuanino tenía chances. Pero, ¿como hacer o sumarse a la lucha de un grupo de empresas que tienen a sus empleados en negro, que no pagan las horas que corresponden, prefieren disfrutar de carreras de rally antes que pagar el sueldo correspondiente y hacen ostentación de la riqueza obtenida por las calles de San Juan?

¿Que legitimidad pueden tener estos empresarios? ¿Acaso están reclamando por trabajo para sus obreros, para que sus empresas crezcan dando más trabajo, para aumentar sueldos? O es para pasar del BMW 2009 al 2011?

Las movilizaciones populares son las que están conformadas por el pueblo, por los trabajadores y las que requieren la solidaridad popular. No las movilizaciones de la abundancia, que generan desprecio por parte de sus mismos trabajadores que conocen los movimientos de la empresa, sus ganancias y sus pérdidas.

Otro elemento para tener en cuenta: La cúpula gerencial de Barrick S.A. está comprometida con el trabajo y la producción sanjuaninos? La realidad indica que no. A diferencia de la gerencia chilena del proyecto Pascua-Lama, la gerencia de Barrick Argentina no se ha decidido para que el trabajo sanjuanino esté presente en cantidad y calidad en el proyecto.

¿Como a la gerencia puede interesarle el trabajo sanjuanino, cuando empresas no sanjuaninas conocen con bastante antelación las licitaciones, mientras que las empresas sanjuaninas lo hacen solo con 48 hs de anticipación?

¿Acaso 500 millones de dólares representan mucho para la provincia de San Juan, para sus empresas proveedoras de servicios mineros? ¿De cuanto, de 3000 millones, que es el monto de la inversión total? El 75% de las inversiones más importantes, ya están adjudicadas, entiéndase, con contrato elaborado. Que puede pedir CASEMI hoy a la gerencia de Barrick Argentina, si ninguno de los dos puede, uno por falta de compromiso, otro porque ha preferido a los capitales extranjeros antes que los nacionales y los sanjuaninos, revertir la situación actual?

En síntesis, CASEMI y la gerencia de Barrick Argentina son responsables no solamente por el trabajo potencial perdido en el emprendimiento minero más grande de América del Sur, sino también por el trabajo efectivamente perdido. Empresas que hace cuatro años tenían 400 empleados, hoy tienen 40.

La lucha deber ser organizada, teniendo en cuenta quienes son los responsables y cuales son los tiempos. De lo contrario, se llorará por el oro derramado.


Diego M. Flores Burgos
ENPL Encuentro Nacional Popular y Latinoamericano
 

sábado, 11 de diciembre de 2010

De las causas de la muerte, la exclusión y la xenofobia


En torno a los enfrentamientos del Parque Indoamericano

Desde los medios masivos de comunicación contemplamos nuevamente otro conflicto entre habitantes del mismo pueblo, algunos argentinos, otros inmigrantes, todos latinoamericanos. Por supuesto que todo esto genera un hecho político que es aprovechado, según la conveniencia, para beneficiar o desprestigiar a uno u otro sector político.

Pero por supuesto, no he visto en esos mismos medios que se discuta sobre las causas del problema, sino como siempre, sobre los efectos, igualmente graves, tales como la muerte, la exclusión, la explotación, la xenofobia. Y no es azarosa esta evasión de la discusión.

Más allá de posiciones ideológicas, el sistema económico imperante en el país y en Latinoamérica es el principal responsable de las 4 muertes, los cientos de heridos y el sufrimiento de mucha gente que reclama que el derecho a la vivienda digna sea material y no solo formal.

Contamos con un sistema económico-político, basado en la explotación del hombre por el hombre, en la apropiación injusta y concentrada de la riqueza, en el ejercicio del poder (económico) de los fuertes sobre los muchos débiles. La conformación de una mafia legal financiera-rentística, que eleva por las nubes el valor de los inmuebles, tanto para la compra como para el alquiler, haciendo muy difícil la vida para muchos habitantes, incluso para quienes son profesionales o autónomos, aunque muchos no lo admitan.

Un sistema injusto que impide que tanto los inmigrantes de otros pueblos hermanos, como los propios argentinos que desde el período de los “cabecitas negras” llegaban a las ciudades importantes conformando los “cinturones de pobreza” que todas las ciudades argentinas y latinoamericanas tienen o han tenido (San Juan obviamente incluida).

El odio al extranjero o xenofobia, fruto de la ignorancia, la intolerancia hacia las culturas diferentes y el reconocimiento inconsciente de las propias incapacidades, siempre existió en la Argentina. Solamente, que cuando les sucedía a los europeos, zafaban un poco mejor debido a que eran “gringos”. Pero es un estigma que no hemos solucionado, ya que es acicateado y aprovechado por sectores partidistas para fomentar la división de nuestros pueblos. Muchos argentinos han sufrido en carne propia la discriminación por su calidad de inmigrante, como sucede en España, por ejemplo, cuando han emigrado, como lo hicieron ellos mucho antes, buscando un mejor porvenir.

La mafia legalizada del cartel rentístico-financiero, que está presente en todos lados, que hace que un departamento de las mismas características valga igual en San Juan que en Buenos Aires, es el que hace que en una villa de esa ciudad una habitación se alquile a $600 pesos. Mafia que está enquistada en sectores del estado y el gobierno, que imposibilitan medidas sociales o populares, dedicando recursos y energías al desarrollo de emprendimientos privados, sin importar las consecuencias ecológicas y sociales que acarrean, la pérdida de terreno cultivable, etc.

Como para sincerar un poco el tema, cada día, miles de jóvenes que egresan año a año de las universidades de la Argentina, desconocen como podrán hacer para desarrollar sus vidas en una vivienda propia, en un contexto que hace que el acceso a la misma sea prohibitivo para muchos de ellos.

Es el conocimiento de los factores económico-políticos que generan la exclusión y la pobreza de vastos sectores de la población, además de la puesta en práctica de estrategias concretas desde los distintos territorios sociales y el acompañamiento y profundización de las medidas que se llevan en ese camino, lo que permitirá revertir este proceso de injusticia social, que en nuestras tierras lleva ya más de 500 años.

Es el desarrollo de las fuerzas productivas y no del capital especulativo-rentístico lo que brindará desarrollo con dignidad y trabajo para todos. Es la concepción humanista, cuyas bases son el humanismo cristiano o el humanismo positivista (la postura que tengas), que derivará en la justicia social, la que hará que ese trabajo sea justo tanto para el propietario del capital como para el que ayuda a generar la riqueza de aquél. Un sistema que valorice el trabajo, no el ocio rentístico, un sistema humano.


Diego M. Flores Burgos

lunes, 4 de octubre de 2010

Hacia una actividad minera dentro del proyecto nacional y popular



El tratamiento legislativo de los proyectos en el Congreso Nacional tendientes a la regulación de la actividad humana en la zona de glaciares y periglaciares de la República Argentina, cuyo corolario ha sido la aprobación del proyecto confluente Filmus-Bonasso, ha generado un debate poco amplio en la sociedad sanjuanina, que incluye tópicos tales como minería si, minería no, desarrollo si, desarrollo no, federalismo y unitarismo y tal vez otras dualidades más.

Y digo debate poco amplio porque la manipulación de la información ha llevado la discusión maniquea, racional o no, a los extremos, a estas dualidades arriba mencionadas, que no hacen otra cosa que disfrazar o tapar las verdaderas intenciones de los intereses que están atrás de todo esto, así como también de impedir ver la posibilidad de un proyecto minero sustentable y alternativo.

La teoría de los dos demonios, de gran éxito en las sociedades conservadoras y que tienen algo que ocultar, se muestra así respecto de lo que rodea a la ley de glaciares:

Por un lado: El desarrollo, el federalismo, la producción, el trabajo; por el otro: La pobreza, el unitarismo porteño, el medioambientalismo extremo, el desempleo y la falta de oportunidades.

A fin de analizar y que cada uno pueda extraer sus conclusiones, realizaré un diagnóstico de situación y posteriormente propuestas en base a algunos postulados de un proyecto revolucionario, nacional, popular y latinoamericano, a mi humilde entender.

La primer postura, de amplia difusión por estos días en la provincia de San Juan, es de que la minería metalífera a cielo abierto brinda posibilidades de desarrollo, de generación de puestos de trabajo para sanjuaninos, de la utilización de nuestros recursos antes inactivos, de que la provincia hoy está mejor que nunca gracias al desarrollo minero, la “industria” minera, etc.

Industria y desarrollo
Para precisar términos, la actividad minera es una actividad extractiva de materias primas (minerales) y como tal, actividad primaria. Como sabemos, en todo el mundo las actividades primarias no brindan un desarrollo económico en términos macroeconómicos sustentable (solamente y con variantes, a los propietarios privados de estos recursos). Con mayor razón, recursos naturales no renovables.

La única actividad de incorporación de valor agregado es la fundición en lingotes de doré (mezcla de diversos minerales: oro, plata, platino, etc), los que se transforman finalmente fuera del territorio argentino.

Generación de trabajo
La segunda bandera que lleva la “minería si” es la de la generación del trabajo. Lo cual es bastante cierto, en una provincia sin muchas oportunidades laborales en el sector privado, la actividad minera metalífera a cielo abierto ha sido una gran oportunidad y esperanza para muchos ciudadanos argentinos, especialmente de los sectores más cercanos (o ya) en la franja de la exclusión.

Hasta aquí bien. Pero no suficiente. El salario de los trabajadores en las explotaciones mineras a cielo abierto se ha mantenido con muy pocas variantes desde 2003, cuando el valor de la onza troy era de U$S350 (los costos del proyecto veladero están calculados en base a U$S 155 la onza). Hoy, comienzos de octubre de 2010, esta ya alcanza un valor de U$S1316 (3/10). La ganancia extraordinaria no ha sido para nuestros comprovincianos, que arriesgan sus vidas en la altura y el frío, viendo cada 15 días a sus familiares, por un ingreso que hoy es insuficiente e injusto.

Además, existe en el ámbito de las explotaciones mineras a cielo abierto una marcada discriminación e ilegalidad frente a la normativa de la Secretaría de Minería de la Nación, de equiparar los sueldos de los profesionales extranjeros con los de los argentinos.

Sucede pues, que los ingenieros, geólogos, etc, que provienen de distintas partes del mundo reciben su remuneración en base a la categoría de “seniors”, en dólares estadounidenses (U$S), en tanto que los profesionales sanjuaninos y argentinos son categorizados como “juniors”, percibiendo una remuneración nominal equivalente, pero en valor pesos argentinos (por ejemplo, un extranjero percibe U$S 5000 y por el mismo trabajo, o más, el argentino recibe $5000, es decir, 1265 dólares).

No solamente eso, debido a que los profesionales extranjeros no tienen título habilitante en el país, por lo que debieran hacer el procedimiento de revalidación de títulos, las firmas de los trámites y procedimientos oficiales están a cargo de los ingenieros “juniors” argentinos, haciéndolos responsables de lo malo o erróneo y dejándolos al margen de lo exitoso.

Otro aspecto importante de la generación de puestos de trabajo es la procedencia de las empresas que emplearán trabajadores sanjuaninos.

En la DIA (Declaración de Impacto Ambiental), se establece que los proveedores de las empresas que realizan la explotación minera metalífera a cielo abierto deben ser de la provincia de San Juan. En caso de que los productos o servicios requeridos no se encuentren en nuestra provincia, deben ser adquiridos en el resto del territorio nacional. Si allí tampoco se encontrasen, se debe recurrir a la región latinoamericana y en última instancia, a los proveedores del resto del mundo.

Hoy no sucede así. Muchos bienes y servicios son contratados directamente del exterior, pudiéndose adquirir en San Juan. De allí los conflictos que han tenido los proveedores mineros (CASEMI) con la forma en que se realiza la comercialización de bienes y servicios por parte de la empresa Barrick S.A. Y en último término, es trabajo sanjuanino el que no se logra.

Participación de la comunidad
Minería sustentable: ese lema es una falacia si no se manifiesta en la práctica con información ni participación popular. Y no me refiero con eso a las críticas de la Cámara Minera de San Juan de que hace falta mayor comunicación institucional (léase: marketing) por parte de las empresas mineras metalíferas. Se trata de información científica lo más objetivamente posible divulgada, de las situaciones de los distintos sectores de la comunidad que ven influidos sus intereses por la actividad: productores agrícolas, proveedores mineros, universidad, empresas explotadoras de los recursos, etc.

Además, la participación popular, ya sea directa o por medio de las autoridades gubernamentales, en lo que respecta al uso de los recursos naturales no renovables, al control medioambiental, a la fiscalización de los pesos del material (boca mina) por el cual se liquidan posteriormente las regalías, etc.

La comunidad tampoco dispone de instancias participativas para conocer, debatir las posibilidades futuras de los yacimientos una vez agotada la producción. Alguna alternativa a dejar un agujero 500……….mts en la montaña? El pueblo, la comunidad debe estar involucrada a fin de establecer que sucederá cuando la explotación finalice dentro de 14 años se extraigan las más de 11 millones de onzas de oro y 169 millones de plata.

Ingresos
La actividad minera metalífera a cielo abierto le deja en concepto de regalías a la provincia de San Juan el 3% del material pesado a boca, no por lingote de material doré. La actividad deja además, a las arcas del Estado Nacional, el 5% de retenciones a las exportaciones, recursos coparticipables.

El 3% representa hoy 97 millones de pesos (aprox. 24,5 mill U$S entre Veladero y Gualcamayo, Diario de Cuyo 24/9), siendo el 3% del total de ingresos de la provincia de San Juan. Los mayores ingresos provienen de la coparticipación nacional (65 al 75 %).

Nuestra provincia, como ocurre con el país, hasta tanto no transforme su estructura productiva, no transforme su producción primaria y no industrialice sus recursos a través de empresas nacionales (PyMES preferentemente), no tendrá la posibilidad de agregar valor a las cadenas de producción, condición necesaria para la distribución de la riqueza y el desarrollo económico, base de los demás tipos de desarrollo.

Minería no
El proyecto nacional, popular y latinoamericano es un proyecto basado en el trabajo y la justicia social. El Yrigoyenismo y el Peronismo dieron muestra de ello, favoreciendo el desarrollo de las industrias estratégicas estatales y la actividad privada. El hombre se desarrolla mediante el trabajo. Es el capital productivo, no así la especulación financiera, la que permite generar riqueza y posteriormente, solo después, redistribuirla.

Por esto mismo es que es incompatible un modelo nacional y popular con la no explotación de los recursos que se dispone. Máxime, teniendo en cuenta la necesidad de generar trabajo para sectores excluidos o al borde y posibilidades materiales reales.

Federalismo
Desde 1853 los recursos naturales correspondieron a la administración del Estado Nacional. Solamente desde 1994 las provincias disponen de la capacidad de administrar sus recursos según la conveniencia de la misma. Esto, aparentemente positivo debido al supuesto federalismo, trae aparejado que pequeñas provincias como San Juan, La Rioja o Catamarca deban negociar con empresas transnacionales, generalmente negociando a la baja. Otro problema es la imposibilidad de realizar una planificación nacional de los recursos estratégicos, renovables o no de que dispone el territorio nacional. Sin planificación, no pueden haber objetivos claros alcanzables.

Conclusión
Frente a este maniqueísmo dogmático en el que la provincia de San Juan ha caído, queremos, quienes nos ubicamos en el proyecto político de la independencia económica, la soberanía política, la justicia social y la integración latinoamericana, rescatar que existen proyectos alternativos. Proyectos que deben materializarse en base a la construcción de consensos por parte de los distintos sectores de la sociedad, frente al tema de la minería metalífera a cielo abierto. Empresas mineras, trabajadores mineros, ambientalistas, productores agropecuarios y todos los sectores de la sociedad deben ser parte de un proyecto de desarrollo que incluya el minero, cediendo y avanzando en virtud del bienestar o beneficio de la mayor cantidad de sectores.



Diego M. Flores Burgos
Encuentro Nacional
Popular y Latinoamericano
San Juan