miércoles, 10 de octubre de 2012

Análisis e impresiones del acto de lanzamiento de la Corriente Nacional de la Militancia San Juan

Nota publicada en Sintoma Social Revista Digital: www.sintomasocial.com.ar 


Notas y Entrevistas
Martes, 09 de Octubre de 2012 00:00
Por Diego M. Flores Burgos
 acto lanzamiento de la Corriente
El principal hecho político de la semana anterior, y que seguramente dará que hablar en la presente, es la realización del acto de lanzamiento de la Corriente Nacional de la Militancia de San Juan, cuyo referente provincial es el Senador Nacional Ruperto Godoy. La convocatoria de diferentes organizaciones políticas y sociales en el acto dió pruebas de la convocatoria a la conformación de nuevos espacios de participación política en la provincia.
 

La convocatoria fue muy importante: Organizaciones políticas nacionales, provinciales y municipales, e incluso, personas que no tienen una militancia activa en organizaciones políticas y sociales estuvieron presentes en el acto. En calidad de visitantes estuvieron las agrupaciones nacionales de Kolina, la Cámpora y el Frente Transversal, el Partido para la Victoria, El Encuentro por la Democracia y la Equidad (EDE), el Partido comunista de San Juan, la Corriente Nacional y Popular 25 de Mayo (CNP 25), la Juventud del Partido Justicialista, MARDAN, el Partido JUNTOS, el Partido Popular Participativo, además de múltiples espacios de participación departamentales. En el escenario, con los principales funcionarios nacionales, Ruperto Godoy, Daniel Filmus y Agustín Rossi, estuvieron los representantes del PJ provincial, Sergio y Rubén Uñac, Daniel Tomas y Daniel Molina.

Pero además ocurrió un primer hecho inédito en los actos políticos de la provincia de San Juan en los últimos tiempos: junto con las principales figuras políticas en el escenario, estaban varias decenas de referentes provinciales y municipales, la mayoría de ellos desconocidos y de bajo perfil, pero que en sus comunidades y espacios gozan de la más alta legitimidad por su compromiso ético, político y social. Un segundo hecho inédito fue la participación de militantes del Partido Comunista de San Juan en el acto, que desde hacía un tiempo ya habían comprometido su presencia a los dirigentes de la Corriente Nacional de la Militancia San Juan y que jamás habían participado de una convocatoria de este tipo.

Personalmente, entiendo que estos dos hechos inéditos en la política sanjuanina representan lo más importante que pudo mostrar el acto: una nueva conformación política en la provincia que comparte en y con la Corriente Nacional de la Militancia San juan la necesidad de la profundización de los cambios iniciados por Néstor Kirchner en la Nación y por José Luis Gioja en la provincia, tendientes hacia la liberación nacional y el bienestar de todos los habitantes de la Argentina y Latinoamérica.

Lamentablemente hay sectores de mundo político que no entienden que el trabajo militante que quedó demostrado en el acto no responde a una búsqueda de protagonismo, o a meras aspiraciones de cargos políticos. Esta conformación aspira a generar los espacios (y a fortalecer los existentes) de participación política de la provincia de San Juan.

Este proceso de fortalecimiento es bidireccional. Por un lado, responde a una necesidad de la conducción del proyecto nacional popular y latinoamericano, encabezado por Cristina Fernández. Y por otro lado, responde a la necesidad de participación por parte de múltiples sectores políticos y comunitarios que, ya sea por mezquindades localistas o por la escasa o nula intención de referentes departamentales del Frente para la Victoria, no han podido tener acceso a herramientas político institucionales que les permitieran no solo crecer, sino atender las necesidades de la comunidad desde la participación política popular.

La Corriente Nacional de la Militancia San Juan es un brazo constructor al servicio de la política nacional y provincial, ya que complementa la labor política que sustenta la gestión del gobernador Gioja más allá de lo estrictamente partidario. Desde otros espacios políticos, se converge en la Corriente San Juan entendiendo que el proyecto provincial necesita, para su perdurabilidad, protección y profundización, la participación de varios sectores. Por este motivo, la dirigencia política local debiera integrar a la Corriente como un aliado fundamental y no como un adversario, como un elemento de cohesión para defensa de los intereses provinciales y nacionales.


Diego Maximiliano Flores Burgos: Licenciado en Ciencias Políticas de la Universidad Nacional de San Juan. Elaborador de políticas públicas. Coordinador de la agrupación estudiantil universitaria Encuentro Estudiantil y miembro de la Corriente Nacional de la Militancia San Juan.

Un cambio cultural en el rol de los jóvenes

Nota publicada en Sintoma Social Revista Digital: www.sintomasocial.com.ar

Notas y Entrevistas
Martes, 09 de Octubre de 2012 00:00
Micaela Lisola Micaela Lisola: estudiante de 16 años a la que el Colegio Monseñor Rodríguez y Olmos de la provincia de San Juan, le aplicaron 24 amonestaciones por haber recordado el 24 de MarzoPor Diego Flores Burgos *

La propuesta nacional y provincial para otorgar el voto a jóvenes desde los 16 años volvió a correr el velo de la sociedad argentina mostrando la matriz conservadora que subyace en nuestra cultura. Esta matriz está basada en la concepción de aquel hombre que el pesimismo antropológico define: el hombre es un ser malo, que necesita ser guiado por algo o alguien, para que no se autodestruya.
                                                                                                                                                                                                                       
                         El arte de nuestros enemigos es desmoralizar,
 entristecer a los pueblos.
Los pueblos deprimidos no vencen.
Por eso venimos a combatir por el país alegremente.
Nada grande se puede hacer con la tristeza.
 
La juventud tiene su lucha, que es derribar
a las oligarquías entregadoras, a los conductores
que desorientan y a los intereses extraños que nos explotan. 
No es posible quedarse a contemplar el ombligo de ayer
y no ver el cordón umbilical que aparece
a medida que todos los días nace una nueva Argentina a través de los jóvenes...
No se lamenten los viejos de que los recién venidos ocupen
los primeros puestos de la fila; porque siempre es así: se gana con los nuevos.
Arturo Jauretche


La propuesta nacional y provincial para otorgar el voto a jóvenes desde los 16 años volvió a correr el velo de la sociedad argentina mostrando la matriz conservadora que subyace en nuestra cultura. Esta matriz está basada en la concepción de aquel hombre que el pesimismo antropológico define: el hombre es un ser malo, que necesita ser guiado por algo o alguien, para que no se autodestruya. Esta es la filosofía que adopta el filósofo del autoritarismo político, Thomas Hobbes, cuando considera, explicando el estado de naturaleza, que el hombre es el lobo del hombre; de allí que necesite que el Leviatán (el Estado) preserve su vida mediante el orden.

 Esta concepción del hombre lleva luego a que el hombre deba ser regido por alguna “verdad” que lo oriente y discipline. La religión ha tomado muy bien este papel, de allí que para preservar la “verdad oficial” se instauraran rígidos controles para que el hombre no se “equivocara”; uno de ellos, es el conocido proceso de la inquisición. Desde la política también se hizo lo propio.

 La necesidad de domar o domesticar al hombre bajo ciertos principios ha llevado también al surgimiento de regímenes autoritarios fuertes, cuyos ejemplos más claros son los totalitarismos fascista, nazi y stalinista. La autoridad fuerte es la única manera de cuidar al hombre, de evitar que este pueda destruirse y equivocarse al ejercer su libre pensamiento que, seguramente, lo llevará al error. Pero también el sistema de representación política, que triunfó con el establecimiento de la constitución de los EE.UU de 1787 frente a la delegación política manifiesta a esta desconfianza, siendo su versión local la siguiente idea: “el pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes” (art. 22 Constiución Nacional).

 En América Latina, y en la Argentina en particular, el pesimismo antropológico se dio en un crisol donde confluían varios factores. Los principales fueron la tradición cristiana católica, los sectores vinculados a las potencias extranjeras, fundamentalmente las oligarquías agro-ganadero-exportadoras y el pensamiento liberal que propugnaba el progresivismo histórico, es decir, que el camino de la civilización estaría dado por la alineación con estas potencias y no desde la centralidad de nuestras tierras. Facundo o Civilización y Barbarie refleja claramente esta posición del liberalismo de Mitre y Sarmiento en el siglo XIX; las que también se manifiestan aún hoy, como durante el cacerolazo del 13 de septiembre último, donde se podían ver carteles en la puerta de la Catedral local que decían “no queremos ser como Cuba o Venezuela”, es decir, no queremos ser latinoamericanos, queremos estar junto con los países desarrollados, no queremos la “Barbarie”, queremos la “Cvilización Occidental y Cristiana”.

 En ese marco y en el contexto social actual, si el hombre es malo, el joven es peor, porque es rebelde, es revolucionario, no está domesticado todavía, se resiste a seguir al rebaño, al decir de José Ingenieros. Pero los jóvenes domesticados, que asumen el rol que la sociedad conservadora les otorga, lo cumplen muy bien. Hace poco tuve la oportunidad de asistir a un simulacro de plebiscito sobre el voto a los 16 años realizado en una escuela rural de la provincia de San Juan en el que votaron alumnos, docentes y padres. Allí ganó el NO por 62 votos, contra 6 votos al SI (uno de ellos el mío). Y escuchando luego las expresiones de los estudiantes que están prontos a egresar, que además consideran no tener capacidad para emprender la universidad, y que creen que no podrán terminarla y por ende no tienen pensado seguir estudiando, comprobé la frase de Don Arturo: "los pueblos deprimidos no vencen". Esos jóvenes ya están derrotados.

 "Quieren hacerlos votar a los 16 pero no quieren bajar la edad de imputabilidad”: pesimismo antropológico que choca con el optimismo antropológico de un proyecto de gobierno que tiene como principio la esperanza y el optimismo para vencer, para la liberación. El slogan de gobierno: “Argentina, un país con buena gente” resume ese mensaje. El panorama nos muestra entonces el choque de quienes tienen una visión negativa de los jóvenes y otra visión positiva defendida por quienes creemos que ellos son el motor del cambio, de la revolución necesaria, tanto social como cultural.


*  Diego Maximiliano Flores Burgos: Nacido el 6 de abril de 1981. Licenciado en Ciencias Políticas de la Universidad Nacional de San Juan. Elaborador de políticas públicas. Coordinador de la agrupación estudiantil universitaria Encuentro Estudiantil y miembro de la Corriente Nacional de la Militancia San Juan.

martes, 7 de febrero de 2012

Sobre la reforma constitucional


Desde el inicio de 2012 los multimedios más importantes del país replican sobre la intencionalidad oficial de proponer una reforma constitucional, cuyo fin sería fundamentalmente, instalar la re-reelección de la actual mandataria, Cristina Fernández de Kirchner.

Haciendo una descripción rápida de esta información, podemos decir que el gobierno kirchnerista necesita instalar la figura política que continuará con el proyecto iniciado por Néstor Kirchner en 2003. Pero analizando no solo el contenido de la información sino también la metodología en la que esta es difundida, podemos llegar a conclusiones muy diferentes.

Primeramente, la distancia hasta las próximas elecciones presidenciales de 2015 es grande. En tiempo parece poco, pero situaciones del contexto internacional tales como la continuidad de la guerra de capitales financieros transnacionales (mal llamada crisis financiera global), las posibilidades de guerra en escenarios secundarios (Irán, Siria) y los procesos devenidos de la integración latinoamericana, entre otros, presentan un futuro hasta ahora incierto para un país semicolonial en vías de liberación como el nuestro. Es innecesario hacer definiciones electorales, sino de seguir evolucionando en el proceso histórico iniciado por Néstor Kirchner hace 8 años.

Además la metodología de comunicación de la información hace pensar que estamos en presencia de una nueva operación de prensa para instalar en la agenda pública un tema promovido por ciertos sectores de poder. Pero ¿por qué?

La metodología del rumor (los verbos en condicional abría, sería, etc.), sumado a la falta de comunicación oficial sobre el tema, nos hacen pensar la posibilidad de un intento de generar en la población argentina el rechazo absoluto sobre cualquier intento de reforma constitucional. Y esto es un tema mucho más serio de lo que parece. Pero ¿quién?

Cada proceso histórico genera su constitución con un fin determinado. La Constitución Nacional de 1853-60 intentó organizar el Estado mediante el federalismo liberal centrado en Buenos Aires. La constitución de 1949 intentó darle un marco legal a los cambios en política social, laboral y en lo que hacía a la dirección estatal de los recursos naturales y económicos del país. Si bien instaló la reelección presidencial, sus reformas en aspectos políticos y sociales son los más trascendentes, ya que hacen al modelo de Estado vigente. La constitución vigente de 1994 es la constitución del neoliberalismo. Incorpora algunos derechos formales pero desregula la utilización de los recursos naturales que ahora son potestad de las provincias, lo que impide su planificación estratégica nacional pero favorece la negociación de multinacionales frente a provincias pequeñas o pobres.

La evolución institucional en los últimos 8 años ha configurado otro modelo de Estado, más parecido al de la constitución “peronista” de 1949. Las concepción de políticas sociales, económicas y lo que se podría llegar a hacer en cuanto a garantizar constitucionalmente el control estatal de los recursos naturales para la planificación estratégica, así como las nuevas formas de participación popular como las de la avanzada constitución del Estado Plurinacional de Bolivia, necesitan de un marco institucional, necesitan de una nueva Constitución Nacional.

La necesidad de una reforma constitucional (que viene siendo promovida desde la promulgación misma de la Constitución de 1994) debiera ser captada por gran parte de la población argentina como una necesidad. De esta manera se priorizarían los problemas, se determinarían los beneficios para la comunidad y tendría legitimidad.

Superar esta operación de deslegitimación de la reforma permitiría una definición política sobre ciertos temas, justamente cuando hoy están en debate en algunos sectores la necesidad de la re-estatización de los hidrocarburos, la participación estatal en la explotación minera del oro, mayor participación popular, participación de los trabajadores en las ganancias de grandes empresas, etc. Como siempre, hay sectores a los que el cambio no los beneficia y actuarán para que esto no suceda.


Diego Flores Burgos – Referente del Encuentro Nacional Popular y Latinoamericano San Juan

jueves, 26 de enero de 2012

Sobre el Fallecimiento del Dr. Alfredo Avelín


Lamentablemente recibimos este 26 de enero de 2012 con la noticia del fallecimiento del ex gobernador Alfredo Avelín. Un hombre que enfrentó muchas batallas, la más dura, no obstante, considero que fue la de su gobernación. Su muerte no la considero una batalla perdida, es el lugar por el que tienen que pasar los grandes hombres para llegar a la gloria.

Mi experiencia en la militancia política se inició por el año 1996 en la Cruzada Renovadora. De inmediato participé en elecciones, en eventos sociales, reuniones y actividades de asistencia social de la mano de este gran dirigente que tantos años llevaba ya luchando por sus ideas de liberación nacional, justicia social y democracia popular.

Lamentablemente, la estructura orgánica de la Cruzada Renovadora de aquellos tiempos me imposibilitó seguir participando allí, por lo que dejé de militar en ese espacio, sin dejar de reconocer a Alfredo Avelín como un gran líder y ejemplo de las masas sanjuaninas.

Durante su gobierno, me tocó cumplir funciones en los ministerios de Educación y Gobierno de la provincia. Durante las épocas más duras del neoliberalismo decadente, Alfredo Avelín sostuvo con férrea voluntad la dignidad de nuestra provincia, enfrentándose, talvez poco diplomáticamente pero no sin razón, al gobierno del ajuste y la banelco, al dueño del poder político y económico de la Argentina en aquellos años, Domingo Cavallo.

Esa fue una batalla muy dura, en la que este noble hombre luchó desesperadamente por mantener la paz social, requiriendo reformas económicas para hacerles pagar el costo de la crisis a los especuladores financieros y no a los trabajadores. Creo que la mayoría de los sanjuaninos no entendimos su mensaje. No supimos hacer un buen diagnóstico de lo que estaba pasando. Nos pusimos en contra de quien reclamaba por lo justo, por la autonomía provincial, por la justicia social del pueblo sanjuanino, especialmente de los castigados por la coparticipación nacional, los empleados públicos.

Recuerdo que era tal el nivel de escasez y pobreza, que se veían cosas inimaginables hoy en día, como enviar comunicaciones oficiales por fax con hojas usadas, como conocer de funcionarios inescrupulosos utilizando bolsones de mercadería para aprovecharse sexualmente de mujeres de familias carenciadas… Fue una época muy difícil para Alfredo Avelín, que tenía que gobernar una coalición cuyas cabezas no compartían los mismos valores que él. Y se lo hicieron vivir, tanto a él como a quienes lo acompañamos.

En el día de hoy, lo más loable del querido Alfredo Avelín, es su lucha, interminable, hasta los últimos días en que su salud se lo permitió. Él fue un líder en el sentido más noble de la palabra, fue un líder desde el ejemplo, un ejemplo de lucha, de constancia y de valores pétreos en la persecución de un pueblo libre, igualitario y fraterno. 


Diego M. Flores Burgos
Referente del Encuentro Nacional Popular y Latinoamericano San Juan

miércoles, 13 de julio de 2011

Sobre las interpretaciones de la nota de Fito Páez en Página 12


La nota “La mitad” publicada en Página 12 el martes 12 de julio ha generado múltiples expresiones de adhesión y rechazo, de fundamentos relativos. 

La nota es de un artista, como podría ser de un panadero, un taxista, un estudiante secundario o cualquiera. Y hay que tomarla como tal, con el sentido común y la base de realidad relativa que posee.

Ya lo lamentable es que referentes del campo político en el que me encuentro, el proyecto nacional popular y latinoamericano usen las palabras de Fito como fundamento político para pegarle a Macri o al Pro en base a una disputa electoral y/o política.

Y es lamentable, porque quienes tenemos alguna responsabilidad dentro de un proyecto democrático y popular, no podemos actuar con la racionalidad del sentido común de la masa apasionada (o desorganizada como decía JDP), ya que si lo que necesitamos es reconstruir el modelo policlasista inclusivo y revolucionario que representaron tiempo atrás la UCR de Alem e Yrigoyen y el Peronismo, no podemos juzgar como irracionales, ignorantes, fascistas, gorilas a todos aquellos que votaron a Macri y al Pro en las elecciones del domingo pasado.

El frente de liberación nacional que intentamos construir necesita de todo el pueblo, incluso los que hoy votan por alternativas diferentes a la política conducida por CFK ¡Porque por eso es popular! sino es sectario o economicista, como actúan políticamente algunas agrupaciones de izquierda funcionalistas al proyecto neoliberal.

El pueblo es heterogéneo. Se compone tanto por la gente que vive en las villas, en los barrios populares, como por la que vive en Desamparados, atrás de Patio Alvear o Recoleta. Definir al antipueblo a través de determinado nivel de ingreso es hacer un pobre e insuficiente análisis de la realidad. Antes bien, vayamos a los escritos de JDP o de John William Cooke y de Gramsci y ahí sí retomemos la actividad política, porque sino estamos haciendo grave daño.

El pueblo vota lo que considera que es lo más conveniente. ¿Y que esperar de una sociedad despolitizada, que no participa políticamente, ni siquiera de su unión vecinal o club barrial? ¿Qué esperar cuando los votantes eligen la única alternativa válida, porque no hay otras, eligen una cara bonita o por promesas electorales o publicidad oficial engañosa? ¿Estamos a una mayor altura moral y política que los 830.000 votantes que tuvo el PRO el domingo?

Maltratar a los votantes del domingo del macrismo es atacar un principio esencial de la democracia revolucionaria y del proyecto nacional popular y latinoamericano: la voluntad popular. ¿Qué ganó el proyecto contrario al nuestro? ¡Trabajemos más, militemos más! Pero ojo, que la militancia vía Facebook es una forma fácil de no comprometerse. No hay que tener miedo a conversar, dialogar y debatir ¿Qué la ciudad de Bs. As. es difícil? En cualquier lugar donde la gente tiene un mayor nivel de formación intelectual (lo que no quiere decir política), es crítica (lo cual es muy bueno) y no se la atrae con discursitos armados, bajadas de línea o fanatismo K. Sólo la formación política nos permite dialogar, escuchar y brindar las herramientas intelectuales para que el “gorila” (simplemente un miembro del pueblo votante del PRO) tenga una visión más amplia de la realidad. Claro, para eso hay que formarse y estudiar un poquito (mentira, bastante).

La militancia política es una responsabilidad. Implica respeto por las ideas del adversario político, tolerancia hacían quienes no ven lo mismo que nosotros, formación y estudio para no defender ideas vagas y refutables sino un proyecto político coherente. Implica valor para propagar las ideas, no solamente a los que piensan como nosotros, sino a todos, vengan de donde vengan. Implica audacia: si atacamos a un sector social, difícilmente lo tengamos de nuestro lado…

Afortunadamente Daniel Filmus entiende muy bien de que se trata y no cayó en la trampa. Se refirió a los dichos de Páez diciendo: “los intelectuales y los artistas pueden expresar sus opiniones libremente. Los políticos no nos podemos enojar con los ciudadanos”.

Diego Flores Burgos
Encuentro Nacional Popular y Latinoamericano – M.I.L.ES. – Regional San Juan

domingo, 26 de junio de 2011

No llores por el oro derramado


Desde hace varias semanas asistimos al escenario mediático de reclamos entre la Cámara de Proveedores Mineros de San Juan (CASEMI) y sus reclamos a la empresa Barick S.A.

A prima facie, produce cierta adhesión y hasta ternura la posición de CASEMI, ya que parece justo que una cámara empresarial sanjuanina reclame a una empresa transnacional por la participación en las licitaciones, lo que a quienes respaldamos el proyecto de inclusión vía trabajo y utilización del capital productivo versus el financiero especulativo (proyecto Nacional, Popular y Latinoamericano), nos parece perfecto.

Porque además, es trabajo de familias sanjuaninas las que estaba en juego. Y si estas empresas locales no recibían la posibilidad de participar en condiciones legales y legítimas, era el trabajo de sus obreros, técnicos y profesionales los que quedaban afuera.

Entendiendo al sector trabajador como columna vertebral del movimiento nacional y popular, esto no se puede permitir.

Por supuesto, es la movilización y la lucha la que permite remontar la colina de las injusticias. En eso estamos de acuerdo. Pero la lucha puede ser organizada o desorganizada. El asunto es, ¿la lucha estuvo bien organizada?

La respuesta no es positiva. Y nuestra fundamentación será nuestro diagnóstico. Desde hace cuatro años los proveedores mineros locales tenían la información por parte del Secretario de Minería de la Nación, Mayoral, de que Pascua-Lama se realizaría, pero obviamente, estos mismos proveedores locales debían demostrar su fuerza y capacidad de organización frente a Barrick S.A. para exigirle a esta empresa la inclusión del trabajo sanjuanino.

Lo que sucedió es que CASEMI nunca se organizó para presionar a Barrick S.A. para participar de las licitaciones del emprendimiento minero más grande de América del Sur. En síntesis de este primer punto, el trabajo sanjuanino no tenía chances si no había quien peleara por él.

La cuestión de la legitimidad.

Con más de 600 empleados que CASEMI junto con sus 150 empresas y su directorio de 5 gerentes disponían, la lucha por el trabajo sanjuanino tenía chances. Pero, ¿como hacer o sumarse a la lucha de un grupo de empresas que tienen a sus empleados en negro, que no pagan las horas que corresponden, prefieren disfrutar de carreras de rally antes que pagar el sueldo correspondiente y hacen ostentación de la riqueza obtenida por las calles de San Juan?

¿Que legitimidad pueden tener estos empresarios? ¿Acaso están reclamando por trabajo para sus obreros, para que sus empresas crezcan dando más trabajo, para aumentar sueldos? O es para pasar del BMW 2009 al 2011?

Las movilizaciones populares son las que están conformadas por el pueblo, por los trabajadores y las que requieren la solidaridad popular. No las movilizaciones de la abundancia, que generan desprecio por parte de sus mismos trabajadores que conocen los movimientos de la empresa, sus ganancias y sus pérdidas.

Otro elemento para tener en cuenta: La cúpula gerencial de Barrick S.A. está comprometida con el trabajo y la producción sanjuaninos? La realidad indica que no. A diferencia de la gerencia chilena del proyecto Pascua-Lama, la gerencia de Barrick Argentina no se ha decidido para que el trabajo sanjuanino esté presente en cantidad y calidad en el proyecto.

¿Como a la gerencia puede interesarle el trabajo sanjuanino, cuando empresas no sanjuaninas conocen con bastante antelación las licitaciones, mientras que las empresas sanjuaninas lo hacen solo con 48 hs de anticipación?

¿Acaso 500 millones de dólares representan mucho para la provincia de San Juan, para sus empresas proveedoras de servicios mineros? ¿De cuanto, de 3000 millones, que es el monto de la inversión total? El 75% de las inversiones más importantes, ya están adjudicadas, entiéndase, con contrato elaborado. Que puede pedir CASEMI hoy a la gerencia de Barrick Argentina, si ninguno de los dos puede, uno por falta de compromiso, otro porque ha preferido a los capitales extranjeros antes que los nacionales y los sanjuaninos, revertir la situación actual?

En síntesis, CASEMI y la gerencia de Barrick Argentina son responsables no solamente por el trabajo potencial perdido en el emprendimiento minero más grande de América del Sur, sino también por el trabajo efectivamente perdido. Empresas que hace cuatro años tenían 400 empleados, hoy tienen 40.

La lucha deber ser organizada, teniendo en cuenta quienes son los responsables y cuales son los tiempos. De lo contrario, se llorará por el oro derramado.


Diego M. Flores Burgos
ENPL Encuentro Nacional Popular y Latinoamericano